DOCUMENTO QUE RECOGE LAS CONCLUSIONES DEL DEBATE ORGANIZADO POR LA AAFI SOBRE "EL DECRETO DE HUMANIDADES Y SUS REPERCUSIONES EN ANDALUCÍA"
La Asociación Andaluza de Filosofía solicitó con fecha 21 de febrero de 2001 a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía la presencia de representantes de la Administración Educativa en las mesas que sobre "el Decreto de Humanidades y sus repercusiones en Andalucía" ha venido organizando esta Asociación en distintas capitales andaluzas. Solicitamos también con la misma fecha Convenio de colaboración para la homologación de las actividades de perfeccionamiento que esta Asociación viene realizando, con carácter anual.
No hemos recibido ninguna respuesta a nuestras solicitudes de colaboración con la Administración Educativa.
El sentir del profesorado y las conclusiones a que se ha llegado en las mesas organizadas en Sevilla, Málaga, Granada y Almería y en las que se ha debatido sobre el "Decreto de Humanidades y sus repercusiones en Andalucía" son las siguientes:
La nota de prensa hecha pública por la Consejería de Educación con fecha 15 de marzo interpreta de la manera más restrictiva posible el Decreto de Humanidades, del BOE 16 de enero de 2001:
La interpretación que hace la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, en la citada nota de prensa, obliga al agravio comparativo, ya que:
- Se asignan a la Filosofía II de 2º de Bachillerato, dos horas lectivas semanales, horario a todas luces insuficiente para impartir el temario de mínimos de la asignatura.
- Se reduce el n º de horas lectivas de la Filosofía de 1º de bachillerato de 4 a 3 horas semanales.
- En cambio se otorgan cuatro horas lectivas a la asignatura optativa de 1º, pero no de modalidad, asignatura que no es fundamental sino complementaria en la formación del alumno y que al ser optativa su presencia en el currículum del alumno suele depender de que el centro la imparta porque tenga profesor que le sobren horas, que los alumnos la pidan por criterios como la mayor facilidad etc.
No parece razonable que una asignatura optativa que no es de modalidad, es decir que no es específica de la opción del Bachillerato cuente con más horas lectivas que una asignatura común cuyo peso en la formación del alumno debe ser siempre mayor.
- Es la única asignatura común y que, por tanto, debe formar parte de la prueba de Selectividad, a la que se le asignan dos horas semanales
- Se otorga 4 horas semanales a la asignatura optativa, que no es de modalidad, de 2º de Bachillerato. Asignatura optativa que no entra en Selectividad. Y que como se sabe no es una asignatura fundamental, aunque se pretenda, pues, debido a su optatividad, el alumno suele coger no la asignatura más conveniente para su formación sino la que le resulta más fácil. En el COU el alumno siempre ha podido elegir como optativas asignaturas de otras modalidades, pero el alumno no elige necesariamente las que le permitirían tener dos modalidades de Bachillerato.
La CEJA trata de justificar (porque no llega a ser una argumentación razonada), la citada propuesta con la referencia a un ejemplo que puso el Dtor. Gral. de RR.HH. a saber que los "alumnos que cursan el Bachillerato de Ciencias de la Salud y, por nota de corte no pueden acceder a las carreras afines que desean, terminan en estudios como Física sin haber cursado la materia de Matemáticas". No cabe duda de que es una justificación totalmente insuficiente para plantear un programa educativo adecuado a la formación integral del conjunto de los alumnos la alusión a una casuística parcial que además puede tener motivos y causas personales muy variadas, como es la huida de las asignaturas difíciles o que no agradan, o cambios y evoluciones en la trayectoria vital del adolescente, o los problemas y retos que tiene la Universidad española y andaluza y que no se van resolver con el incremento de una hora en la optativa de 2º o de 1º de Bachillerato. Un proyecto educativo tiene que ser razonable para el conjunto de la formación del alumno y no distorsionar la formación general del alumno por tratar de resolver casuísticas que tienen otros orígenes, explicaciones y causas.
En la asignación que la Consejería hace del nuevo Decreto de Humanidades, contamos con cinco horas lectivas para dos asignaturas con sus respectivos temarios. El saldo, con una hora más para una asignatura más es obviamente negativo:
El nuevo Decreto incorpora una asignatura más, que había sido suprimida de forma injustificada por la LOGSE, a saber la Historia de la Filosofía. La propuesta de la CEJA le otorga una carga lectiva de dos horas semanales.
La LOGSE había dejado una asignatura de Filosofía en el Bachillerato con cuatro horas lectivas semanales. Ahora, la propuesta de la CEJA le asigna tres.
La argumentación relativa al incremento económico que supondría la aplicación del Decreto olvida que la plantilla existente en los centros que imparten bachillerato, en el área de Filosofía, perderá muchas horas lectivas con la implantación de la LOGSE.
La propuesta de la CEJA incrementa en una hora lectiva la optativa no de Modalidad tanto en 1º como en 2º de bachillerato a costa de restarle en cada curso una hora a la asignatura de Filosofía. Parece que existe una intencionalidad clara por parte de la CEJA en una propuesta que pasa por disminuir la presencia de la Filosofía en el Bachillerato. Intencionalidad que ya se había expresado manifiestamente en la LOGSE. Que el Decreto de Humanidades ha tratado de paliar y que de nuevo la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía parece interesada en mantener, reduciendo a un papel testimonial la presencia de la Filosofía en el Bachillerato.
Parece inevitable sacar la conclusión de que la política educativa del PSOE considera perjudicial la enseñanza de la libertad de pensamiento y de la reflexión crítica que es lo que aporta la enseñanza de la Filosofía.
La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía quiere relegar a la Filosofía II a una papel testimonial, fruto, sin duda, del escaso valor que otorga a la formación del alumno en el ámbito de la reflexión, del debate y de la argumentación racional fundada. Lo que contrasta con el papel que, por fortuna, otorga cada vez más la sociedad (Foro Idea) y la UNESCO, que en Declaraciones de 1995 y 1996 considera sumamente importante reforzar e implantar, en aquellos países en que no estuviera, la enseñanza de la Filosofía por la importancia que tiene en la formación de las ideas de los jóvenes, siendo cada vez más necesaria en la sociedad laica y democrática contemporánea, en la que es tan necesaria la tolerancia con la diversidad de las ideas como la reflexión sobre las propias.
La misma desconsideración viene manifestando la Administración Educativa, desde que se aprobó la LOGSE, hacia la formación moral de los jóvenes. La única formación moral que pueden recibir los adolescentes a lo largo de todo el currículum de la LOGSE es de carácter confesional, pues como alternativa para aquellos alumnos que no la comparten no existe formación moral o ética, sino actividades de talleres de varios tipos o bien se ven obligados a estudiar el hecho religioso en sus diferente dimensiones, en 3º, 4º y 1º de Bachillerato, pero carecen del derecho a recibir una formación moral laica y aconfesional.
La conclusión del debate entre profesores de filosofía de la Comunidad Andaluza que venimos realizando a propósito de las mesas organizadas sobre el Decreto de Humanidades y sus repercusiones en Andalucía es que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía está menospreciando la opinión y la colaboración de los profesores de Filosofía que gustosamente hemos ofrecido.
Por todo lo expuesto, La AAFI propone que: